Por resumir a lo bestia, un CRM (Customer Relationship Management) no es más que un sistema (software) que permite (o debería permitir) conocer “personalmente” a tus clientes (o futuros clientes) para ofrecerles servicios de manera única y personalizada.

Es decir, en mi base de datos de clientes, para cada uno tengo una “ficha” que me almacena todo lo que sé acerca de él: desde cómo llamarle hasta lo que me compra y lo que no y cuándo lo hace, pasando por cualquier otra cosa que consideremos importante en cuanto a mi relación con él.

Toda esta introducción tan elemental es para contar que hace un tiempo (años) me di de alta en Axesor para poder obtener información fiscal, contable, solvencia, etc. sobre empresas y así valorar la conveniencia o no de tenerlas como clientes. También puede ser muy útil para la elaboración de estudios de competencia a la hora de elaborar planes estratégicos.

El caso es que desde hace un tiempo me envían correos electrónicos para que use servicios suyos como si fuera alguien a quien no conocen. De hecho, el último es divertido:

Suscripción sin cuota de alta ni compromiso de consumo o permanencia.
Oferta válida únicamente para nuevos clientes y siempre que se formalice la suscripción mediante el enlace que se proporciona en este email hasta el 15 de julio de 2009.
Oferta válida durante siete días desde el momento del alta para el producto “Informe de Riesgo de Empresas”.

Señores de Axesor, no es que me molesten estos correos, pero si comunican conmigo en mi dirección de correo electrónico que yo les he facilitado es porque ya estoy dado de alta en su sistema. ¿Cómo quieren que me aproveche de una oferta al darme de alta, si realmente ya estoy dado de alta?.

No se trata sólo de usar un CRM. Hay que usarlo bien y dirigir las campañas a quien corresponda.