Hoy hemos vuelto a sellar las entradas a la SGAE con uno de los tres métodos que propone su reglamento: la fianza solidaria. La cosa ha ido tal que así:
- Vengo a sellar las entradas y traigo una fianza solidaria.
- Un momento por favor (la operaria desaparece con la fianza y regresa sin ella. Esperamos aproximadamente el tiempo que dura leerse al completo el Diario de Mallorca).
- (Al cabo de ese tiempo, coge el teléfono…). Ahá, ahora se lo explico…
- ¿Qué?
- No la aceptamos.
- ¿Por qué?
- Pues porque aunque es un método que proponemos, tenemos la potestad de no aceptar la fianza, y esta en particular no la aceptamos.
- ¿Pero por qué?
- Pues porque nos ponéis a parir.
- Ah, muy bien. Pues devuelveme la hoja de la fianza por favor.
Y aquí se acaba la cosa por hoy. Nada más salir de la SGAE me han llamado para comunicarme este hecho y he procedido, aunque no tendría por qué, a llamar al responsable de la Delegación de Baleares de la SGAE. Me han dicho que estaba reunido (pese a que no era cierto habida cuenta que nadie había entrado ni salido de su despacho en todo el tiempo que hemos estado ahí esperando a sellar). Me han dicho que me devolvería la llamada y todavía estoy esperando.
Hay que decir que quien pone a parir a la SGAE en ningún caso es la productora, de la que soy socio, pero no el único. Y yo, a través de este blog, considero que contar la verdad con números y hechos no es ponerles a parir, es contar la verdad. En ningún momento se ha faltado al respeto a nadie en la SGAE y así seguirá siendo en este blog, pero si creen por un momento que bloquear un concierto nos perjudica, sólo que piensen en la cara que se le puede quedar al artista cuando vea que no hay contrato posible y se queda sin su caché porque la sociedad que teóricamente defiende sus derechos se lo niega.
A ver mañana qué pasa.
No related posts.
Related posts brought to you by Yet Another Related Posts Plugin.

[...] veces que intentar bloquear mis producciones es perjudicar al artista al que tratan de defender (ver aquí en el último párrafo, por ejemplo). Eso es lo que llamo “hacer gilipolleces” y otro gallo les cantaría si [...]