Hace un par de días menearon un post de este blog acerca de qué cantidas cobraban las entidades de gestión de derechos de autor por realizar un CD fotográfico.
A pesar de que este es un blog abierto, que en todo momento doy la cara y que cualquiera puede opinar en los comentarios o directamente en mi buzón de correo, nunca jamás nadie de la SGAE se ha puesto en contacto conmigo para hablar del tema, ni de manera amistosa ni todo lo contrario. Sólo dos veces un inspector de la SGAE me amenazó con cerrarme la productora (año 2003) y otro me amenazó con tomar acciones legales contra mí (2006)
Este blog, a diferencia de la SGAE, no amenaza a nadie. Simplemente informa de cuáles son los procedimientos, métodos y euros que utiliza la SGAE según la ley y los acuerdos que ellos mismos han fomentado y de los que nosotros, de manera directa o indirecta, sufrimos. Cuenta también las experiencias con las que nos encontramos día a día en nuestro trato con ellos.
Esta mañana una persona de la productora se ha acercado a las oficinas de la SGAE de Palma de Mallorca para sellar las entradas del próximo concierto que estamos organizando para el Ayuntamiento de Palma (Josele Santiago en el Teatre Xesc Forteza, 18 de enero). Desde el 2002 hasta ayer el procedimiento ha sido pedir la autorización y dejar un talón en depósito por el 10% de la taquilla al completo. Una vez finalizado el concierto, ese talón se rompía y se confeccionaba uno nuevo por el valor que correspondía liquidarles. Este procedimiento no ha sido jamás negociado con ni por nosotros. Así nos dijeron que debía hacerse y así lo hemos hecho hasta día de hoy.
Bien, hoy hemos ido y no han querido sellarnos las entradas porque querían dinero en efectivo. Al solicitarles el motivo nos han explicado que era una deferencia que tenían con nosotros –al parecer “sólo con nosotros”-. Cabe decir que nunca nos habían hecho partícipes de este “trato de favor”. Al solicitarles el reglamento por el cuál estamos obligados a dejarles dinero en efectivo nos han dicho que busquemos en internet. Al decir que no tenemos por qué tener Internet nos han dicho que nos fuéramos a un cibercafé.
Al margen de la validez o no de un talón como aval o garantía de cobro (recordemos que ese talón no sirve para gran cosa ya que hay que liquidar después del concierto) o si el reglamento dice textualmente que el dinero hay que dejarlo en efectivo, las primeras conclusiones que podemos sacar son las siguientes:
1.- Que ha habido un cambio a peor (todavía más, ya que no éramos muy queridos) en los modos, en las formas y en los procedimientos. Evidentemente podemos demostrar que en 7 años de existencia de la productora jamás se ha dejado por el depósito ni dinero en metálico ni talones conformados. Ahora sí, justamente. Y eso que no hemos dejado de pagar ni un duro a la SGAE desde que existimos con productora, ni la SGAE ha dejado de cobrar ni un solo talón de las decenas que les hemos hecho.
2.- Que no nos han sellado las entradas y por tanto no podemos ponerlas a la venta.
3.- Que en esta conducta hay cinco perjudicados. A saber: en primer lugar y básicamente el autor, que si no hay concierto no cobrará su caché y que entendemos que es de lo que él vive. En segundo lugar, la SGAE, que no ingresará nada en concepto de derechos de autor por el concierto. En tercer lugar, el Ayuntamiento de Palma, que no podrá anunciar el concierto en su programa de fiestas. En cuarto lugar, Deacorde Producciones, que no podrá programar el concierto y no podrá ingresar nada (ni perderlo tampoco). Y en quinto lugar, el espectador al que le hubiera gustado tal vez asistir al concierto y que con la polémica se queda sin esa posibilidad.
Como nuestro interés es, sobre todo y básicamente, ofrecer el evento al espectador (el quinto damnificado), llevaremos mañana el dinero en efectivo, cumpliendo con este nuevo (o viejo) requisito para garantizar que aquellos que quieran asisitir, puedan hacerlo. Esto podemos hacerlo porque se trata de un concierto relativamente pequeño, pero no sé cómo pueden pretender que les demos dinero en metálico cuando el concierto tenga un volumen mucho mayor, la única manera de hacerlo sea financiándoselo a través de la taquilla y haya que anticipar decenas de miles de euros.
Por otro lado, si lo que pretenden es hacer daño a Deacorde Producciones, quizás lo logren y Deacorde desaparezca del mapa, pero en toda esta filosofía no veo en qué se beneficia la SGAE ni el autor que supuestamente ellos tratan de defender.
Si lo que pretenden, por otro lado, es que no escriba este tipo de posts o simplemente no sea tan crítico con la SGAE, no es que estén ayudando mucho. Pero evidentemente, con este tipo de acciones cada uno demuestra la pasta de la que está hecho. Perder un supuesto “trato de favor” por expresar una opinión tiene un nombre.