Esto es según dice hoy La Unión en el Diario de Mallorca, lo que les queda a las discográficas y a los cedés. El futuro está en los directos.
Nada que no supiéramos ya, pero vale la pena comentar un par de cosas.
- La Unión se suma al carro de los que pensamos que el soporte físico del cedé va de capa caída. Gastamos menos papel igual que gastaremos menos cedés. Una parte importante del negocio de las compañías de discos es el propio soporte (el otro son los derechos) y si eliminamos esa parte de la ecuación, el resultado es el que se está produciendo: menos compañías y menos rentables. La intención de la SGAE y similares de ponerle puertas al mar para proteger el negocio de la industria “cedetera” caerá por su propio peso porque difiere claramente de lo que el consumidor quiere. Y mientras, a la vez, se encargan de fusilar a cánones a los fabricantes de cedés. A ver cómo salen del atolladero.
- El futuro está en los directos y allí es donde demuestra un artista lo que realmente vale. Lo que pasa es que no va en consonancia lo que realmente vale respecto a lo que él se cree que vale. El hecho de que el 90% de las producciones de conciertos se hagan gracias a las aportaciones de dinero público provoca la desaparición de muchos grupos que no tienen soporte mediático para que los ayuntamientos les contraten (simplemente por desconocimiento), dejándolo así en manos de promotores privados que no van a poder costear el concierto. Operación Triunfo dejó este legado, porque sólo había dinero para pagar un Bisbal al año y no se pudieron programar más conciertos (es el caso de muchos ayuntamientos de Mallorca). Siempre he dicho que no es justo que artistas con un disco en el mercado y el apoyo de los 40 Principales puedan pedir cachés a partir de 15 y 20.000 euros, y que los ayuntamientos los paguen sin rechistar bajo el prisma del “pan y circo”. Por otro lado, esa inversión deja sin cabida a otros artistas que necesitan más espacios, oportunidades, apoyos, etc. Yo prefiero 4 conciertos de 5.000 euros, que uno de 20.000.
A ver cómo acabará todo esto. Ya sabemos que la culpa es de los ciudadanos consumidores de música, que somos unos piratas por la gracia de la SGAE y la venia del Ministerio de Cultura. Llorenç Valverde nos dejó un post muy bueno al respecto. En cualquier caso, ¿tú qué piensas?.








Pues yo prefiero uno de cinco mil, diez de mil y otros diez de quinientos. Creo que cuantos más conciertos, mejor. Y hay mucha gente esperando su oportunidad… Vamos, que no me es difícil encontrar nombres para cubrir esos posibles conciertos!
A mí tampoco, pero por desgracia, por 500 euros no pagas más que los billetes de avión y la estancia en un hotelito de un grupo (reducido). Si a eso tienes que sumar el caché, el alquiler del equipo de sonido, el recinto, los vampiros de la SGAE, algo de publicidad, etc., volvemos a estar en las mismas. El efecto insularidad en Mallorca es muy grave y, a mi juicio, debería estar compensado de algún modo por la Administración. No es de justicia que el mismo concierto en la península salga a mitad de precio.