Hace unos días hablaba con uno de los artistas que contratamos hace dos años. Me comentaba que dos años después no había cobrado de la SGAE su concierto en Palma de Mallorca. Como nosotros, por supuesto, les pagamos religiosamente en el momento, pensé que podía tratarse de algún error administrativo. Al preguntarle qué había pasado me contestó que nada, que de ningún modo era raro. Es más, el modus operandi habitual es esperar hasta tres años, me dijo.

Al preguntarle, perplejo, si sólo les pasaba a ellos me dijo que no, y que así pasaba con la inmensa mayoría de los artistas, por no decir a todos ellos.

Si los ingresos anuales alcanzan los 350 millones de euros y no los devuelven hasta 2 años más tarde, uno podría pensar que disponen de 700 millones de euros en los bancos, que a un 3% anual supondría que generan 21 millones de euros adicionales.

Y si no disponen de 700 millones en los bancos, uno se pregunta dónde pueden estar. Quizás esto responda parcialmente a las preguntas planteadas aquí.