Y no por falta de viento, sino por exceso.
Sólo hemos podido disputar una jornada de las tres que estaban previstas para la clase RN, concretamente dos pruebas barlovento-sotavento. La primera fue ésta que os dejo a continuación: barlovento-sotavento-través y sotavento. Unos 15 nudos de viento.
A continuación, se disputó la segunda manga, con viento subiendo hasta los 20 nudos y ola de metro y medio que hacía bastante incómoda la navegación, y con una primera empopada que casi nos mete el spi dentro del agua y por poco no tenemos un problema mayor, casi llegando al primer sotavento. A continuación os dejo la prueba.
En definitiva, de seis posibles pruebas sólo pudimos disputar dos, y aunque me lo pasé de miedo he echado en falta un poco más de competición. El resultado final, en nuestra clase, los duodécimos de un total de cuarenta y dos, que no está nada mal, sobre todo para alguien como yo, acontumbrado a ver las regatas de las últimas posiciones.
A ver si el año que viene hay más suerte y la meteorología favorece la competición.
P.D.: Cuando vas con un velero de regata de 30 pies, acojona ver como se te acerca a toda velocidad un Transpac 52 y te pasa a escasos centímetros de la popa (eso sí, con la tripulación haciendo banda y saludando, educación ante todo).







