Estos días me he pasado por el Campus de la UIB para asistir a las Jornadas sobre Futuro y Perspectivas del Copyright y el Copyleft. Por mi parte, me he divertido y me he ido con dolor de hígado.
En jornadas así uno aprende que no debe demonizar a los demás, que tiene que haber espacio para todos, los que dicen que el software tiene que ser libre y los que trabajan y viven del software privativo. Cada uno tendrá sus motivos, algunos más peregrinos que otros. Pero desde el punto de vista de un productor musical (mi caso), no es sólo Windows contra Linux, ni sólo copyright versus copyleft. De hecho, soy partidario del copyleft y, a la vez, manejo Windows, pero como productor, no puedo elegir entre copyleft y SGAE. De hecho, sí puedo (y así me va).
Uno de los argumentos que he oído habitualmente para justificar por qué las administraciones públicas deben utilizar software libre es que están obligados a buscar las opción más económica mientras cumpla con las funciones que se requieren. Dejaré a los conocedores del tema que nos den muchos más argumentos, que los hay, pero me gustaría quedarme con este para ampliar el concepto y sugerir a las administraciones públicas que deberían no pagar derechos si pueden conseguir música de igual calidad (o mayor en muchos casos) totalmente libre.
Sugerencia a políticos: ¿Para cuándo una plaza pública en las fiestas patronales sólo con música copyleft?.
Hacía alusión al principio acerca del dolor de hígado porque comparto la sorpresa de Llorenç Valverde respecto a lo que tiene que pagar la banda de música de su pueblo por la ejecución de una obra encargada por el mismo ayuntamiento y que se ejecuta una vez al año. Pero más me sorprende como la SGAE ha cobrado por actuaciones de Ani López (Defunkid – La Mundial) a pesar de no estar registrado con ellos. O como un cubata paga el 10% de su valor si va anexo a la entrada. O como MusicNauta pagó el 10% del coste total de la producción. O como la ley defiende un canon digital que perjudica directamente a un 20% de la población (ya que según estudios de la SGAE, el otro 80% es pirata y se lo merece). Ya puestos, es como si nos obligaran a todos a pasar por la cárcel porque sabemos que el 80% de la población cometerá algún delito a lo largo de su vida. No me gustan las leyes que perjudican a quien cumple la ley (y perdón por la redundancia).
De todas formas, para mi gusto, el debate fue interesante, escaso y excesivamente rápido. Para unas eventuales segundas jornadas, estaría bien correr menos y dejar más tiempo para el debate. A mi me hubiera gustado intervenir, pero no hubo tiempo para más.








El económico es un motivo para que la administración elija software libre, porque parece que no sobra dinero y cuando lo gastan en licencias la mayoría va fuera de Mallorca.
Pero hay motivos sociales más importantes envueltos, y se supone que los políticos deberían preocuparse de los asuntos sociales.
Al hablar del software libre y administración hace falta dividir la cosa en tres y analizar cada caso:
- Administración – políticos (deberían preocuparse por las cuestiones sociales)
- Administración proveedora de software (PADRE, etc) (no pueden obligarme a usar software privativo en mi ordenador ni camisas Lacoste para visitar sus oficinas)
- Administración usuaria de software (es su decisión, pero debe tener en cuenta lo que digo en el primer parágrafo; cosa que parece que no hacen con el cemento, así que hay pocas esperanzas)
hola Miguel: gracias por tu comentario pero quiero puntualizar una cosa que me quedo en el tintero sobre lo que Llorenç comentaba.
Cuando un autor firma como socio d SGAE le da el 100% de la gestion de sus derechos como autor y la SGAE cobrará siempre por la comunicacion publica de esa obra, quiera el autor o no por que sencillamente se lo puso en un contrato un buen día.
Es así de sencillo, no hay que darle más vueltas y Llorenç lo sabe igual que todo hijo de vecino sabe que la hipoteca se ha de pagar te quedes en el paro un mal dia o curres como un burro simplemente por que se lo firmaste a un banco.
Lo que si quiere plantear Llorenç con su insistente pregunta es por qué no hay con SGAE otros tipos de contratos más flexibles y la respuesta es también clara: no interesa por que recaudan para las editoriales que son los que tienen la mayoría de los derechos de los autores.
saludos
Y no sólo eso. Al ceder la gestión de los derechos a las editoriales (léase discográficas), y a su vez éstos a la SGAE, pueden ceder y de hecho, ceden, los derechos a terceros para que hagan versiones de las canciones originales (pagando, claro). Estas versiones no cuentan con la aprobación del artista-compositor original. Recuerdo, sin ir más lejos, como Pedro Guerra se daba cabezazos contra la pared al oir “Contamíname” en versión rap por una radio portuguesa.
si señor, ahi le has dado!
otra cosilla, el autor por un lado encarga la gestion (economico-recaudatoria) de sus derechos a la sgae pero por otro se los da (por asi decirlo en plan rápido) a la editorial por lo que la sgae recauda para la editorial, no es que la editorial le ceda los derechos a la sgae
saludos
Me lo explicó tal cuál Jorge Drexler cuando estaba en Virgin: “No soy dueño de mis discos. Pueden hacer lo que les dé la gana”. En definitiva, es más de lo mismo, yo manejo la industria, los derechos, me hago las leyes a mi medida, y que sea el ciudadano el que apechugue con las consecuencias. Y si la industria se va al carajo, es porque se lo merece el consumidor.
no sabe la gente la de carreras discográficas congeladas he hay por que a la compañia de los discos se le pone en las narices o la de miembros de un grupo que derrepente ya no estan en la formacion y demás fenómenos disco-paranormales y es que la fama tiene un precio y más cuando estas dispuesto a firmar lo que te echen sin mirar la letra pequeña. despues a llorar.