Acabo de regresar de una breve estancia en Estambul. No llegó realmente ni una una semana, fueron 5 días escasos, y más teniendo en cuenta que se trata de una ciudad con más de 14 millones de habitantes y con una extensión de 130 kilómetros de ancho por 70 kilómetros de alto. Una ciudad que tiene más de 2600 años de historia y que abarca dos continentes no se recorre en unos días pretendiendo explicar el por qué de casi todo, así que lo único que haré será contar, de lo que ví, lo que más me gustó, en forma de decálogo ilustrado con alguna de las fotos que hice:

  1. Ver una puesta de sol sobre el “Cuerno de Oro”, desde la Torre de Gálata.
  2. El olor y el color del Bazar de las Especias.
  3. La oscuridad, el silencio y la impresionante arquitectura de la Cisterna de Basílica.
  4. La cúpula de Santa Sofía.
  5. Los mosaicos bizantinos de la Iglesia de Chora.
  6. Fumar un nargile junto al Gran Bazar.
  7. La gran obra de ingeniería del Puente del Bósforo.
  8. El azul del interior y los seis minaretes de la Mezquita Azul.
  9. El Palacio de Dolmahbaçe, visto desde el Bósforo.
  10. Los estambuleños.

“…y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul”

(José de Espronceda)

Categories: Personal, Viajes

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