Esto llega a su fin. Si todo va bien mañana ya regresaremos a Palma, pero al menos nos queda lo de que nos quiten lo bailao.
Hoy hemos pasado el día en Es Marquès. El Maria Assumpció ha salido a las 7 de la mañana rumbo a Palma, pero el Banff y el Burball nos hemos quedado un día más, tal y como teníamos previsto. Un fondeo tranquilo, aunque no hemos abarloado por el tema de las lanchas que contaba ayer.
Hemos alquilado un hobbie-cat con mi hermano en la misma playa para divertirnos un poco durante el embat. Una hora, 45 euros. Un robo en tiempos de crisis, pero qué le vamos a hacer. Ha sido muy divertido y estamos en vacaciones, así que un día es día.
Por la tarde, a eso de las 5 hemos puesto rumbo a Cabrera, donde estamos fondeados ahora mismo. Os podéis imaginar el suplicio: (set mode sarcasmo on) ruido de obras, lanchas pasando, peligro de embarrancar, calor sofocante, atascos… (set mode sarcasmo off). Una maravilla, aunque dicho sea de paso y aún a riesgo de que la casa real se me eche encima, es vergonzoso que uno tenga que pedir permiso con tres semanas de antelación para tener boya reservada y, sin embargo, el Fortuna fondee donde le dé la gana (al lado de Sa Cova Blava, para más señas). Señal de que no somos todos iguales, o que hay unos más iguales que otros.
En cualquier caso, aquí se está de maravilla, aunque mañana tenemos que regresar. Dan marejadilla a marejada, fuerza 4, de sur, que creo que nos vendrá bien para el rumbo a Palma. No sé si al regreso tendré tiempo, o disposición de espíritu, para contar el último día, pero se intentará.





















Sin comentarios - Escribe el primero!