Este fin de semana se ha disputado la XXX edición del Trofeo de las Fuerzas Armadas. Un total de 74 barcos tomamos la salida, que además fue memorable ya que no hubo separación por clases. Salimos los 74 al mogollón, así que uno puede hacerse a la idea de cómo tuvo que maniobrar el Aifos (un Transpac52) para no llevarse por delante a un J80 o a un RN4.

La regata tuvo de todo. Como decía, salida al mogollón. Nada más salir, una rolada de viento que hizo que con un inicial aparente de 60º pasáramos a ceñir a rabiar y a hacer bordos para llegar a la primera baliza. Una vez pasada la baliza, encalmada total. Un montón de barcos por delante y por detrás nuestro con las proas a donde buenamente cada uno podía. A los 10 minutos se vuelve a levantar el viento y una racha de más de 20 nudos casi nos fondea en la playa del Arenal.

De regreso a la baliza de la Catedral hubo casi de todo, de un través hasta una empopada cerrada. Poco viento en general, lo que permitió que los barcos más pequeños que se habían ido quedando atrás, recuperaran posiciones. Llegada a la baliza, ceñida hasta la baliza de Calanova, que nos fue bastante bien y un largo hasta la meta, situada frente al dique del oeste.

La regata de las Fuerzas Armadas tiene dos cosas muy buenas. La primera es que hay barcos de todos los niveles, tamaños y colores, lo que hace que durante prácticamente toda la regata tengas un “match race” con algún otro barco. La segunda es que todos los participantes tienen premio, sea cual sea su posición e incluso hay premios especiales como al “tripulante más joven” (esta vez, una niña de 5 años) o “al más constante” (al que llegó último). Como muestra, aquí dejo el premio del Burball.

Otros años hubo más participación, pero había que competir con la posibilidad de perderse el España – Suecia de la Eurocopa, cosa que, aunque parezca mentira, hizo que más de uno se quedara en casa.

También tengo que decir que la tripulación del Burball se comportó de maravilla: Mar, Biel y Jesús. A ver si mantienen la alegría y las ganas para la próxima temporada y podemos mejorar poco a poco para ser un pelín más competitivos.